Ecuador no confirma si murieron más mexicanos
Por: Agencias en Quito y Cecilia Téllez en Santo Domingo | Nacional Viernes 7 de Marzo de 2008 | Hora de publicación: 01:16
Parientes. Jorge Morett (i) y María de Jesús Álvarez,
padres de la mexicana Lucía Morett, llegaban al Hos-
pital Militar de Quito.
Una decena de ciudadanos mexicanos podrían estar entre los muertos en el ataque militar colombiano llevado a cabo el pasado sábado contra un campamento de las FARC en Ecuador, afirmó ayer el ministro coordinador de Seguridad Interna y Externa ecuatoriano, Gustavo Larrea.
Larrea dijo a los periodistas que podrían ser “más de diez, un grupo numeroso” de las al menos 24 personas que fallecieron en la operación Fénix, en la que murió el “número dos” de las rebeldes Fuerza Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Raúl Reyes.
El ministro precisó que era un grupo de alumnos y profesores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y que, según esa casa de estudios, “vinieron a hacer una investigación sobre la única fuerza insurgente que pervive en Sudamérica hoy”.
Al menos cinco familias mexicanas se han puesto en contacto con las autoridades de ese país para saber si sus parientes están entre los fallecidos en el ataque, por lo que los forenses ecuatorianos harán las pruebas pertinentes para comprobarlo, explicó Larrea.
Lucía Andrea Morett, ciudadana mexicana, de 21 años y estudiante de Filosofía, fue una de las tres supervivientes encontradas por las tropas ecuatorianas en el campamento de las FARC, tras el ataque colombiano.
El padre de la joven, Jorge Morett, llegó ayer a la capital ecuatoriana para ver a su hija, que es atendida en el Hospital militar de Quito de las heridas que sufrió durante la operación militar colombiana.
Morett ha agradecido la atención humanitaria dada por el gobierno ecuatoriano a su hija y explicado que ella salió de México para asistir a un Congreso Bolivariano que se celebró la semana pasada en Quito.
“Entendemos que su calidad es de una atención humanitaria y que tan pronto como ella esté bien de salud la pondrán a disposición de las autoridades mexicanas para que regrese a México”, señaló Morett, cuya hija es estudiante de Filosofía y Letras de la UNAM.
El hombre aseguró que su hija “no estaba armada” , sino que era una civil que estaba haciendo una investigación, de acuerdo con el portal de internet Ecuadorinmediato.
La joven fue hallada herida junto a las colombianas Martha Pérez y Doris Bohórquez, quienes también se encuentran ingresadas en el Hospital Militar de Quito.
El ministro de Defensa ecuatoriano, Wellington Sandoval, dijo ayer que cuando las tres heridas se recuperen irán a manos de la justicia ecuatoriana, ya que se trata de “extranjeras que han sido capturadas armadas dentro de territorio ecuatoriano” .
Las tres mujeres fueron visitadas el miércoles por Valeria Ganvoni, delegada regional del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) , quien señaló que debía comprobar su estado de salud y el trato que se las daba y propiciar la búsqueda de sus familiares.
México pide confirmación
[Cecilia Téllez en Santo Domingo]
El gobierno de México pidió a las autoridades ecuatorianas realizar las indagaciones para confirmar o desmentir la presunta muerte de mexicanos, durante el ataque perpetrado por el Ejército colombiano contra integrantes de las FARC en territorio de Ecuador.
“En este tipo de cosas son las autoridades del país en donde ocurren hechos como estos los que tienen que llevar a cabo las investigaciones, las averiguaciones, incluyendo la identificación de quienes hubieran fallecido”, afirmó la canciller Patricia Espinosa Cantellano.
Previo a la inauguración de la XX Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo Río, Patricia Espinosa dijo estar en contacto constante con las autoridades ecuatorianas.
La titular de la SRE dio seguridades de que en caso de que Ecuador solicite colaboración del gobierno mexicano se estará en plena disposición de ofrecerla.
En torno a la postura que asumirá México frente a Colombia y Ecuador, cuyas relaciones están en un alto grado de tensión, dijo que el gobierno del presidente Felipe Calderón apoya una resolución pacífica, a fin de que se reestablezca por la vía del diálogo y la negociación diplomática las relaciones entre ambos países.
Indicó que el Presidente Calderón ha estado en contacto con su homólogo de Ecuador, Rafael Correa.
En torno a los presuntos muertos mexicanos en el conflicto ocurrido el fin de la semana pasada, dijo no tener idea de los tiempos que se llevarán en estas investigaciones, ya que son complicadas e implican la identificación de las posibles víctimas.
Previamente a las declaraciones de la canciller, el subsecretario de Relaciones Exteriores para América Latina, Gerónimo Gutiérrez, leyó a los medios un comunicado en el cual señaló que el gobierno de Ecuador precisó al de México que en ningún momento ha asegurado que un grupo numeroso de mexicanos hubiera fallecido.
Las autoridades ecuatorianas dijeron que no cuentan con la confirmación sobre la identidad de quienes perdieron la vida en el ataque del sábado 1 de marzo en el campamento de las FARC.
Estarían allí a título personal: Facultad de Filosofía
[ Daniel Blancas Madrigal ]
Los mexicanos que pudieran hallarse en el campamento de las FARC bombardeado por el gobierno de Colombia en Ecuador estarían allí a título personal, pues la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) —donde estudió Lucía Andrea Morett Alvarez, una de las heridas— no ha enviado grupo alguno a nivel institucional a ese país, informaron autoridades de dicha facultad.
La UNAM no había fijado hasta anoche su posición respecto a lo dicho por el ministro ecuatoriano Gustavo Larrea en el sentido al menos diez de los 22 o 24 muertos en el campamento de las FARC serían mexicanos, integrantes de un grupo de alumnos y profesores de esa casa de estudios.
Ambrosio Velasco, director de la Facultad de Filosofía, dijo a medios de información que, contrario a las versiones provenientes de Ecuador, ningún grupo ha viajado en nombre de esa facultad a realizar estudios sobre las FARC.
Dijo que en modo alguno se puede descartar que mexicanos pudieran encontrarse en aquel campamento, ya fuera a título personal o en otras circunstancias, pero en todo caso no por la Facultad de Filosofía.
Añadió que hasta donde se tiene confirmado por informaciones procedentes de Ecuador el único caso corresponde al de la mexicana Morett Álvarez, quien resultó herida en el ataque colombiano.
Luego explicó que para efectos institucionales Morett Álvarez es aún alumna de la UNAM, pues si bien terminó su carrera y ha completado el cien por ciento de sus créditos aún no ha obtenido su título.
Por su parte la secretaria general de la propia Facultad, Tatiana Sule Fernández, dijo a los medios de comunicación que no existe registro alguno de que en esa institución se haya organizado alguna práctica académica relacionada con las FARC o en aquella parte del Ecuador donde fue atacado el campamento farquista.
La UNAM, por su lado, dio a conocer anteayer un comunicado en el cual expresó consternación ante la posibilidad de que otro miembro de la comunidad universitaria haya resultado afectado en el ataque al campamento de las FARC.
“Si quieren datos de las FARC, vayan a Filosofía y Letras”
“Si quieren datos de las FARC, vayan a Filosofía y Letras”, sugiere a los reporteros, Isaí González, asistente de Fernando Pérez Correa, director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
—Pero aquí también hay rastros del grupo guerrillero —se le aclara.
—Allá en Filosofía es donde se maneja todo…
El breve diálogo de oficina se derivó de una petición personal de entrevista con el doctor Pérez Correa, al final pospuesta.
¿El tema? Uno más que evidente: la operación de organizaciones universitarias a favor de las FARC. Visible es en la FCPyS. A unos pasos de la entrada principal del Edificio B, está el salón matriculado con la leyenda: FLE—JAM. Sobresale una bandera colombiana en cuyo centro se pintó el logotipo del grupo guerrillero. Y mil carteles en los muros: cátedras marxistas, defensa de la industria energética, comités de apoyo a Oaxaca.
Puerta negra; pequeña ventana de vidrio forrada de papel, para evitar la visibilidad del exterior. Y un tarjetón sellado por las Fuerzas Armadas, con el siguiente mensaje: “Contra el Imperialismo… Contra la Oligarquía… Por el Pueblo, hasta la victoria final: Somos FARC—EP… Movimiento para Fundar la Nueva Colombia”.
Ahí mismo, en Ciencias Políticas, otros colectivos se desligan del FLE—JAM. “Ellos trabajan en secreto, siempre ocultos, por eso alimentan las sospechas, pero no todos traemos bombas en las manos”, dice Edith, una de las líderes del colectivo Conciencia y Libertad que, asegura, está abocado a fomentar talleres culturales y fotográficos, “no guerrilleros”.
Frente a la puerta oscura, no termina el vaivén de maestros y alumnos, la mayoría indiferente, acostumbrados a las actividades furtivas. Pocos saben lo que ocurre ahí adentro, aunque algunos piden la desaparición de salones “utilizados para la grilla y la droga”.
“Ya díganle al rector que no queremos aulas de guerra, sino salones de verdad, donde haya reflexión, pero también propuestas”, solicita uno de los estudiantes.
Y sí, como se propuso en la propia oficina del director Pérez Correa, las huellas llevan a la Facultad de Filosofía y Letras. El llamado Núcleo Mexicano de Apoyo a las FARC—EP y otros colectivos estudiantiles organizaron una asamblea para expresar su postura sobre el caso de Lucía Morett, alumna de la Facultad y quien resultó herida por el ataque colombiano a territorio de las FARC, en Ecuador.
“La UNAM no forma grupos guerrilleros”, coincidieron los participantes. Y aseguraron que Lucía realizaba una investigación de carácter social en Ecuador. También desconocieron la versión de que más universitarios, incluidos profesores, estaban en el lugar del bombardeo y resultaron muertos.
“Pedimos castigo para los culpables del ataque a las FARC, castigo para Álvaro Uribe”, solicitaron.
En Filosofía, los integrantes del Núcleo de Apoyo optaron por quitar de paredes y puertas los desplegados y carteles que los ligan a las Fuerzas Armadas. El motivo, la posible presencia reporteril.
Aun así, fotos de guerrilleros y alusivos mensajes alimentaron el rastro... Hasta la planta baja del edificio principal, zona aledaña a la ludoteca, donde también son autoridad.
No más de 25 integrantes, la mayoría fósiles. Se manifiestan en contra del “imperialismo yanqui”, pero en sus negocios —tiendas y cafeterías— venden productos importados. En su periódico mural exaltan a Hugo Chávez y llaman al colombiano Álvaro Uribe, “asesino y cobarde”.
Elizabeth, integrante del Comité Cerezo, niega relación con el grupo Pro—FARC, pese a que ambas organizaciones comparten cubículo: “Estamos en el mismo espacio, pero ellos tienen sus ideas, las nuestras son diferentes. Ellos apuestan por la guerrilla, nosotros por la libertad de presos, cada loco con su tema”…
Estudiantes reconocen al menos a cuatro grupos afines
[ Daniel Blancas Madrigal ]
La comunidad de la UNAM reconoce al menos cuatro grupos afines a la ideología de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
Dos en la Facultad de Filosofía y Letras: el Núcleo Mexicano de Apoyo a las FARC-EP y la Coordinadora Antiimperialista. Uno, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales: el Frente de Lucha Estudiantil Julio Antonio Mella y uno más con células en diversas facultades: además de las ya mencionadas, en la de Economía, Ciencias y Medicina. ¿Su nombre? Movimiento Mexicano de Solidaridad con las Luchas del Pueblo Colombiano.
Un quinto, Rebeldía, que también opera en la FCPyS, no está considerado en el listado pro-FARC, porque no todos sus integrantes coinciden con las banderas del grupo guerrillero. “En Rebeldía nos dividimos: algunos coincidimos, otros no, son decisiones personales; en los otros cuatro casos el apoyo es generalizado y, de hecho, la afinidad con las Fuerzas es parte crucial de su razón de ser”, cuenta Luis, uno de los líderes Rebeldes, cuyo centro de operaciones es un salón ubicado en la planta baja de la Facultad.
De hecho, todas las organizaciones mencionadas tienen un espacio definido en las instalaciones universitarias: salones de los que se han adueñado, pintarrajeados con imágenes de comandantes guerrilleros, con fotografías del presidente venezolano Hugo Chávez y de Fidel Castro.
El Rudo, así pide ser llamado, contacta al reportero de Crónica en Ciencias Políticas. Un veinteañero regordete, con el cabello en tonos verdosos. Se presenta como integrante del Frente de Lucha Juan Antonio Mella, mejor conocido en el círculo estudiantil como el FLE-JAM.
“Nosotros no armamos tácticas guerrilleras ni terroristas, sólo difundimos algunas propuestas y proyectos de diversas organizaciones políticas, entre éstas las FARC”, dice.
—¿Qué actividad realizan en los salones?
—Planeamos debates, confrontamos ideas, difundimos conceptos de la lucha popular en América Latina. Son acciones legales y solidarias con parte del pueblo colombiano.
Y no accede a más preguntas, “porque luego ponen que somos narcoterroristas”.
Sonia Morett Álvarez, hermana de Lucía Morett —la estudiante de Filosofía que resultó herida tras el bombardeo— es reconocida como una de las integrantes más activas del Núcleo Mexicano de Apoyo a las FARC-EP, que opera en la parte trasera de un salón compartido con el autollamado Comité Cerezo, concentrado en la lucha contra presos políticos. Trabajan frente al anexo de la Biblioteca Samuel Ramos.
Las cuatro organizaciones mantienen relación estrecha con el Consejo General de Huelga (CGH), el Cleta, el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, el Partido Revolucionario de los Trabajadores, la Coordinadora Continental Bolivariana, Convergencia Socialista y el Movimiento Mexicano Juarista Bolivariano, entre otros grupos.
Hugo Chávez: “Parece que hubo mexicanos entre los muertos”
[ Redacción ]
El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo que entre los muertos que dejó el ataque perpetrado por el Ejército colombiano en un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia podría haber mexicanos.
“Parece que hubo mexicanos entre los muertos”, declaró el mandatario venezolano.
Aunque dijo que por las quemaduras que sufrieron los cuerpos sería difícil de identificar los cuerpos, precisó que existe “una alta probabilidad de que sea cierto que haya personas fallecidas que sean de otras nacionalidades”.
Hasta el momento han sido identificados dos cuerpos de mexicanos que murieron en el ataque ocurrido el pasado 1 de marzo en territorio ecuatoriano, según fuentes gubernamentales de Ecuador las víctimas son Alvaro González y su esposa, de nombre Rita.
Diputados exhortan al diálogo entre Colombia y Ecuador
[ Moisés Sánchez Limón ]
A propuesta de la Junta de Coordinación Política, el pleno de la Cámara de Diputados exhortó ayer a los gobiernos de Colombia y Ecuador a agotar los mecanismos diplomáticos y de diálogo en pos de una solución pacífica al conflicto que existe entre ambas naciones.
Paralelamente, diputados perredistas y ecologistas demandaron al gobierno federal solicitar información acerca de la muerte de mexicanos en el ataque a un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano.
En este orden, en la sesión plenaria, los legisladores avalaron la propuesta de la Junta de Coordinación Política, con el exhorto a los gobiernos colombiano y ecuatoriano, en el que el Congreso manifiesta preocupación por la situación que impera en aquella región.
Sin embargo, el perredista Cuauhtémoc Sandoval Ramírez, secretario de la Comisión de Relaciones Exteriores, calificó de tibia la postura camaral porque, adujo, se debería estar “responsabilizando al gobierno de Colombia”.
Incluso estimó que la Secretaría de Relaciones Exteriores tendría que estar trabajando con todos los instrumentos diplomáticos a su alcance para investigar si entre los fallecidos hay ciudadanos mexicanos e informar a la ciudadanía.
Managua se apunta a la crisis y rompe relaciones con Álvaro Uribe
A río revuelto, ganancia de pescadores. Esto habrá pensado el presidente sandinista Daniel Ortega, quien ayer se metió de lleno en la crisis ecuato-colombiana, instigada con dureza desde Venezuela, y anunció su decisión unilateral de que Nicaragua rompe relaciones diplomáticas con Colombia.
La excusa buscada por Ortega, uno de los aliados más fieles de Chávez y partidario de su revolución, ha sido la “solidaridad” con Ecuador.
“Nicaragua, en este momento, anuncia que rompe relaciones diplomáticas con Colombia”, dijo el presidente Daniel Ortega junto con su aliado y homólogo ecuatoriano, Rafael Correa.
La verdadera excusa, sin embargo, sería otra de mayor calado y que la señaló el propio Ortega: castigar así al gobierno de Álvaro Uribe por las “reiteradas amenazas militares” que denuncia que recibe de tropas colombianas, en alerta en la isla de San Andrés, reclamada por Nicaragua.
Según Ortega, Colombia debe “respetar el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ)”, por el litigio que enfrentan los dos países por la delimitación marítima en el Caribe.
El mandatario ecuatoriano, que ayer recaló en Managua, cuarta etapa de una gira latinoamericana que comenzó el martes para denunciar la violación de su territorio, reanudó sus ataques contra el presidente colombiano, Álvaro Uribe, blanco de diatribas en sus escalas en Lima, Brasilia y Caracas.
“Latinoamérica, si no paramos ahora a un tipo como Uribe, que incluso no tiene ningún escrúpulo, después estaremos llorando lágrimas de sangre”, advirtió.
El gobernante ecuatoriano devolvió, además, el favor a Ortega y expresó toda su “solidaridad para que se solucione el problema limítrofe Nicaragua-Colombia, siempre por medios pacíficos, en base al derecho y a la justicia como lo ha hecho Nicaragua”.
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